Dado de baja definitiva: Alumno que agredió a golpes a profesor en universidad en Hidalgo |
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- 4 ago
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Como parte de las primeras acciones, se decidió separar temporalmente al profesor involucrado mientras se llevan a cabo las indagatorias, mientras que el Consejo Académico de la UPT ha resuelto dar de baja de forma definitiva al estudiante

Un caso de agresión física entre un estudiante y un profesor de la Universidad Politécnica de Tulancingo (UPT), que ocurrió el pasado 25 de julio, ha escalado hasta una investigación formal y la potencial baja definitiva del alumno. El incidente, captado en video y difundido ampliamente en redes sociales, muestra al estudiante confrontando y agrediendo al docente en un aula. Este evento ha provocado una profunda controversia y ha llevado a la institución a tomar medidas contundentes.
A raíz de la agresión, la UPT, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), inició un proceso de investigación para esclarecer los hechos. Según se desprende del comunicado oficial, el Consejo Académico de la universidad se reunió de manera extraordinaria este lunes 4 de agosto para revisar los detalles y las pruebas del caso, así como los testimonios de los involucrados.

Ámbito penal
Como parte de las primeras acciones, se decidió separar temporalmente al profesor involucrado mientras se llevan a cabo las indagatorias. Esta medida cautelar busca garantizar un proceso de investigación imparcial y asegurar la protección de ambas partes. El docente, identificado como Ángel R. M., ha interpuesto una denuncia por lesiones en contra del estudiante, lo que ha llevado el caso también al ámbito penal.
Por su parte, el estudiante, identificado como Manuel M., ha roto el silencio y ha expuesto su versión de los hechos. En declaraciones a medios, el joven argumentó que la agresión fue resultado de un "constante acoso, burlas y bullying" por parte del profesor. Manuel Martínez señaló que el docente presuntamente le faltaba al respeto y le ponía apodos, por lo que él y otros compañeros habían intentado previamente reportar la situación sin obtener respuesta.
Ante la versión del alumno, el Comité de Ética y Prevención de Conflictos de Interés (CEPCI) de la UPT ha tomado el caso para investigar a fondo las acusaciones de acoso. El comunicado oficial de la universidad reitera su rechazo a cualquier forma de violencia y asegura que se seguirá un protocolo de actuación con seriedad e imparcialidad para determinar las responsabilidades de cada parte.
El Sindicato Único de Trabajadores de la UPT también se ha manifestado, condenando el acto de violencia y exigiendo a las autoridades medidas urgentes para proteger al personal docente. El sindicato ha advertido que, si no se garantiza la seguridad, podría haber afectaciones en las actividades académicas y administrativas. Esto evidencia la tensión y la división de opiniones que el incidente ha generado dentro de la comunidad universitaria.
Manifestación de comunidad estudiantil
La situación ha trascendido el ámbito universitario y ha movilizado a la comunidad estudiantil. En redes sociales y en el campus, se han convocado manifestaciones en apoyo al alumno, argumentando que su reacción, aunque violenta, fue una respuesta a un acoso prolongado que las autoridades ignoraron. La postura del rector de la UPT, Felipe Olimpo, ha sido cautelosa, llamando a la calma y a respetar los mecanismos de comunicación y los procesos internos para resolver conflictos.
Finalmente, el Consejo Académico de la UPT ha resuelto dar de baja de forma definitiva al estudiante, conforme a lo establecido en el Reglamento Universitario vigente y el Código de Conducta. El comunicado destaca que se brindará acompañamiento psicológico y asesoría legal a quienes lo requieran, y reafirma el compromiso de la institución con la creación de un entorno libre de violencia, basado en el respeto y la dignidad de todos sus miembros.
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